👋Hola! Acá Tincho Zaragoza.
Si te sumaste en los últimos días te cuento que mando estos correos con algunos ejercicios, tips y otros contenidos extras los domingos a la mañana. Si querés hacerme alguna pregunta, comentario o idea para futuros mails, podés escribime acá mismo 😉. Si querés leer los envíos anteriores los encontrás acá.
En mi cabeza, enero tiene siempre una escena repetida: abro un cuaderno nuevo y escribo una lista de objetivos, como si fuera un trámite.
- entrenar
- comer mejor
- ahorrar
- ser más productivo
- “encontrarme” (???)
Y a los 10 días: la lista ya está archivada mentalmente, en la misma carpeta donde guardamos “voy a aprender francés” y “voy a ordenar el placard”.
No porque seamos un desastre. Sino porque muchas de esas metas están pensadas como deberes, no como herramientas.
El problema no es la lista:
Es que nadie te dice con qué te vas a bancar el año
El año tiene cosas buenas, obvio. Pero también trae:
- discusiones,
- cansancio,
- gente intensa,
- trabajo acumulado,
- vergüenza
- y esa sensación de “no doy más” que aparece en momentos random.
Entonces arrancás enero con una lista hermosa… y la vida te responde con emoji de 🤷.
Ahí es donde el humor sirve. No como “pensá positivo”. Como herramienta práctica para:
- bajar tensión,
- decir cosas difíciles sin romper todo,
- bancarte la incomodidad
- y mirarte desde un lugar un poquito más liviano.
Humor: no necesariamente es siempre ser gracioso. Es tener recursos
Cuando digo “usar humor”, no digo “hacer chistes todo el día”. Digo algo más simple: poder narrar lo que te pasa de una manera que no te hunda.
El humor es esa capacidad de encontrar una mirada distinta cuando lo obvio ya te está cansando.
Y eso se entrena.
Siempre fui medio desastre para ordenarme, pero un libro que leí me aclaró un poco. Es Hábitos Atómicos (James Clear) y tiene una idea muy útil: no hace falta cambiar la vida en enero. Hace falta sumar micro acciones que se acumulen.
Bueno: lo mismo con el humor. No hace falta “ser gracioso”. Hace falta practicar un gesto mínimo, repetible.
💡 Ejercicio para hoy: “1 observación por día”
Durante esta semana, probá esto:
- Elegí un momento cotidiano que te moleste, te dé vergüenza, te enoje o te incomode.
(ej: una fila, un mail, una reunión, un grupo de WhatsApp).
- En las notas del celu o un cuaderno, escribí una línea que lo describa. Sin explicar. Una sola imagen. Sin censura.
Ejemplos:
- “Esta reunión duró más que la tanda publicitaria de Masterchef.”
- “Este grupo de WhatsApp es un zoológico sin cuidadores.”
- “Hablar frente a mis compañeros me cuesta más que arrancar el lunes después de finde largo.”
Listo. Eso ya es usar el humor como herramienta: transformar “me pudre” en “lo puedo contar”.
Lo que cambia cuando practicás esto:
No es que el mundo mejora (ni en pedo). Mejora tu forma de pararte frente al mundo.
- Tenés más recursos para conversar.
- Bajás la tensión más rápido.
- Te animás a decir cosas.
- Y empezás a ver material donde antes veías solo molestias.
Si este enero vas a proponerte algo, proponete esto: no hacer una lista eterna, sino agarrar una herramienta que te sirva todos los días.
Una línea por día. Una mirada distinta. Un poco de juego.
Esto es todo por ahora. La seguimos el domingo que viene.
Gracias a quienes contestaron los mails las semanas anteriores (los leo y respondo a todos). Usar mail parece cosa del siglo pasado, pero está bueno.
Si querés hacerme alguna pregunta, comentario o idea para futuros mails, escribime acá mismo 😉.
Tincho Zaragoza
PD: Acá encontrás todos los envíos anteriores
PD2: ¿Ya leíste el 🎁 KIT DE STAND UP PARA LA VIDA COTIDIANA?
Si hiciste algún ejercicio y activaste el modo stand up, me encantaría que me cuentes cómo te fue 😉👌
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